Accidentes de Tránsito: ¿qué hacer y qué podés reclamar?

Cómo actuar desde el primer momento y evitar errores que pueden afectar tu caso

Un accidente de tránsito puede generar daños materiales, lesiones físicas, gastos médicos, pérdida de ingresos y otras consecuencias económicas y personales.

Frente a un choque, es importante actuar desde el primer momento para conservar la prueba necesaria y poder efectuar correctamente el reclamo ante la compañía de seguros.

No todos los accidentes son iguales y no todas las ofertas de las aseguradoras resultan convenientes.

Por eso, antes de aceptar un acuerdo, es fundamental analizar cómo ocurrió el accidente, qué daños se produjeron y, especialmente, con qué prueba contamos para acreditar nuestra versión de los hechos y los perjuicios sufridos.

Tuve un accidente. ¿Qué datos tengo que guardar?

La prueba comienza a construirse desde el momento mismo del accidente.

Siempre que las circunstancias lo permitan, es importante conservar y obtener:

  • Fotos y videos del accidente, de los vehículos y de los daños.
  • Fotografías de la posición en la que quedaron los vehículos.
  • Patente, marca y modelo del otro vehículo.
  • Nombre, apellido, DNI, domicilio y teléfono del conductor.
  • Datos del titular del vehículo, si fuera una persona diferente.
  • Compañía de seguros y datos de la póliza.
  • Licencia de conducir.
  • Denuncia del siniestro ante la compañía aseguradora.
  • Denuncia o actuaciones policiales, especialmente cuando existieron lesiones.
  • Presupuestos y facturas de reparación.
  • Comprobantes de gastos relacionados con el accidente.
  • Historia clínica, certificados médicos, estudios, recetas y constancias de atención cuando existieron lesiones.
  • Datos de las personas que presenciaron el accidente.

Cuanta más documentación pueda conservarse, mejor podrá evaluarse y acreditarse posteriormente el reclamo.

Los testigos pueden ser fundamentales

No siempre existen cámaras o documentación que permita reconstruir exactamente cómo ocurrió un accidente.

Por eso, si había personas que presenciaron el choque, es importante pedirles sus datos en ese mismo momento.

Nombre y apellido, DNI, teléfono y cualquier otra forma de contacto pueden resultar fundamentales si posteriormente existe una discusión acerca de quién tuvo responsabilidad en el accidente.

Preferentemente, resulta especialmente útil contar con testigos presenciales que no sean familiares ni tengan un interés personal en el resultado del reclamo.

No alcanza con que una persona haya visto los vehículos después del choque: cuanto más directamente haya presenciado la mecánica del accidente, mayor utilidad podrá tener su declaración.

¿Qué puedo reclamar después de un accidente de tránsito?

Dependerá de las consecuencias concretas del accidente.

Cuando corresponda, pueden existir reclamos relacionados con:

  • daños materiales del vehículo;
  • gastos de reparación;
  • privación de uso del automóvil;
  • desvalorización del vehículo, cuando pueda acreditarse;
  • gastos médicos y farmacéuticos;
  • traslados y tratamientos;
  • lesiones e incapacidad física;
  • consecuencias psicológicas;
  • pérdida de ingresos o afectación de la actividad laboral;
  • daño moral y demás consecuencias indemnizables que correspondan según las circunstancias del caso.

Por eso, un accidente con lesiones no debe analizarse de la misma manera que un simple daño material.

La documentación médica y la evolución de las lesiones son fundamentales para determinar adecuadamente el alcance del reclamo.

¿A quién se realiza el reclamo?

En términos generales, el reclamo se dirige contra quien resulte responsable del accidente y, cuando existe cobertura asegurativa, interviene también la compañía de seguros correspondiente.

En muchos casos el conflicto puede resolverse mediante una negociación extrajudicial o en instancia de mediación.

Cuando no existe una propuesta adecuada o no se arriba a un acuerdo, puede analizarse la correspondiente acción judicial por daños y perjuicios.

La aseguradora me hizo una oferta. ¿Conviene aceptarla?

Depende del caso.

Que una compañía de seguros realice una oferta no significa automáticamente que sea conveniente aceptarla ni tampoco que necesariamente deba rechazarse.

Para evaluar una propuesta hay que analizar, entre otras cuestiones:

cómo ocurrió el accidente, qué responsabilidad puede atribuirse a cada conductor, qué documentación existe, si contamos con testigos, cuáles son los daños acreditables y qué posibilidades existen de demostrar esos hechos si el reclamo continúa.

La prueba es fundamental.

Un caso en el que contamos con fotografías, documentación, testigos presenciales independientes y demás elementos que respaldan claramente la mecánica del accidente puede presentar una situación probatoria diferente de otro en el que existen versiones contradictorias y prácticamente ninguna prueba externa.

Por eso, la conveniencia de aceptar una oferta debe evaluarse comparando el monto ofrecido con el reclamo posible y, al mismo tiempo, con la prueba disponible y los tiempos que puede demandar continuar la discusión.

¿Cuánto tarda la compañía de seguros en pagar un acuerdo?

Este es otro aspecto que debe analizarse antes de aceptar una propuesta.

En la práctica, las condiciones de pago ofrecidas pueden variar según la compañía y el acuerdo alcanzado.

Pueden existir propuestas de pago a 30, 60 o incluso 90 días, entre otras modalidades.

Por eso, cuando se analiza una oferta no debe mirarse solamente el número final.

No es necesariamente equivalente recibir una determinada suma inmediatamente que recibir ese mismo importe varios meses después.

El plazo de pago también forma parte de las condiciones económicas del acuerdo y debe ser tenido en cuenta al momento de decidir.

¿Siempre conviene llegar a juicio?

No necesariamente.

El objetivo de un reclamo no debería ser iniciar un juicio por el solo hecho de hacerlo, sino obtener una reparación adecuada de los daños sufridos.

Si existe una propuesta razonable, puede resultar conveniente arribar a un acuerdo y evitar los tiempos y contingencias de un proceso judicial.

En cambio, si la oferta resulta insuficiente frente a los daños acreditables y existe prueba adecuada para sostener el reclamo, puede evaluarse continuar con la mediación o iniciar la correspondiente acción judicial.

Cada caso debe analizarse individualmente.

¿Qué pasa si tuve lesiones?

Si existieron lesiones, es especialmente importante conservar toda la documentación médica desde el primer día.

Guardá certificados, órdenes médicas, recetas, estudios, placas, resonancias, constancias de guardia, historias clínicas, indicaciones de rehabilitación, facturas y cualquier otra documentación relacionada.

También es importante documentar la evolución de las lesiones y no limitar el análisis exclusivamente a los daños del automóvil.

Un accidente puede producir consecuencias físicas que persistan después del alta médica y que deberán ser evaluadas adecuadamente para determinar si existe una incapacidad indemnizable.

¿Y si circulaba en moto, bicicleta o era peatón?

También puede existir derecho a reclamar.

Los accidentes de tránsito no se limitan a choques entre automóviles.

Motociclistas, ciclistas, peatones, pasajeros y demás personas damnificadas pueden tener derecho a reclamar los daños sufridos, dependiendo de cómo ocurrió el accidente y de las responsabilidades involucradas.

En estos casos, cuando existen lesiones, cobra todavía mayor importancia reunir inmediatamente la documentación médica y los elementos que permitan reconstruir el accidente.

¿Qué hago inmediatamente después de un accidente?

Lo más importante es atender cualquier urgencia médica y, en la medida en que las circunstancias lo permitan, preservar la prueba.

Sacá fotografías, obtené los datos del otro vehículo y de su seguro, identificá posibles testigos y guardá toda la documentación relacionada con el hecho.

Además, si sos asegurado, la denuncia del siniestro ante tu propia compañía debe realizarse dentro del plazo correspondiente.

No esperes a que exista una discusión con la aseguradora para empezar a reunir la documentación.

La prueba puede definir el resultado del reclamo

En los accidentes de tránsito no solamente importa lo que ocurrió.

También importa qué podemos demostrar que ocurrió.

Una fotografía, una cámara de seguridad, un testigo presencial, una historia clínica confeccionada inmediatamente después del accidente o una correcta denuncia del siniestro pueden convertirse posteriormente en elementos fundamentales.

Por eso recomendamos realizar un análisis del accidente antes de aceptar una indemnización o firmar un acuerdo definitivo con una compañía de seguros.

¿Tuviste un accidente de tránsito?

Podemos analizar la mecánica del accidente, la documentación disponible, los daños sufridos y la existencia de testigos para determinar qué puede reclamarse y cuál es la vía más conveniente para hacerlo.

Si la compañía de seguros ya realizó una oferta, también podemos evaluar el monto, el plazo de pago y las condiciones del acuerdo antes de su aceptación.

Consultanos antes de aceptar una propuesta o firmar un acuerdo definitivo con la aseguradora.